El Proceso Autonómico


A comienzos de 1976 la sociedad civil cántabra empieza a organizarse ante el inminente cambio político. En marzo, la prensa recoge el conocido como "Manifiesto de los Cien", documento ideado por Miguel Ángel Revilla que aglutina a un centenar de personas de distinta extracción social y que daría origen a un colectivo decisivo en la transición política, la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC).

En ese histórico Manifiesto, se denuncia la situación socioeconómica de Cantabria pero, al mismo tiempo, se habla de la recuperación de la identidad histórica y cultural del pueblo cántabro como base para cimentar el futuro: "ha llegado el momento de reencontrarnos con nosotros mismos, paso primario y fundamental para que, todos unidos, reivindiquemos nuestras aspiraciones con realismo y energía". Poco después, este incipiente movimiento organizaría una manifestación para reivindicar la descentralización y la instauración de un concierto económico para Cantabria, la primera durante nuestro proceso autonómico.

En la medida que se van asentando las bases del cambio político se perfila cómo se va a descentralizar el Estado, por lo que partidos y colectivos se sitúan ideológicamente. En 1977, los partidarios del estatus autonómico se aglutinan en torno al Organismo Unitario para la Autonomía de Cantabria y convocan otra manifestación que ya abiertamente reivindica que nuestra tierra sea una de las Comunidades Autónomas que se configuren. Mientras, los partidarios del centralismo, juegan un papel más discreto, tratando de influir en los centros de decisión.

Conocida ya la arquitectura del Estado, articulado en Comunidades Autónomas, distintos territorios solicitan el régimen preautonómico concediéndoselo a lo largo de 1978; serán Cataluña, Euskadi, Galicia, Aragón, Archipiélago Canario, País Valenciano, Andalucía, Archipiélago Balear, Extremadura, Castilla y León, Asturias, Murcia y Castilla La Mancha.

Cantabria también lo solicita, pero queda al margen del proceso incorporándola en el ente castellanoleonés, lo que suscita numerosas quejas. La pertenencia sería rechazada y así lo harían ver nuestros representantes al solicitar formalmente la petición de preautonomía al Ministro de las Regiones.

A pesar de esa unanimidad, el Estado no lo entendería así y se rechazó la propuesta. Así, a pesar de una nueva manifestación en favor de la autonomía, a Cantabria solo le quedaba la opción de seguir el camino que marcará la Constitución, a través del artículo 143, una vez sea ratificada el 6 de diciembre.

Surge así el llamado "Compromiso Autonómico" por el que los distintos partidos políticos firmantes que se presenten a las elecciones municipales de 1979 se obligan a solicitar la Autonomía a través de la representación que obtengan. Y es que, según el artículo 143.2 de la Constitución, la iniciativa debe ser acometida por la Diputación Provincial y las dos terceras partes de los municipios cuya población represente, al menos, la mayoría del censo electoral de la provincia. Estos requisitos deben ser cumplidos, además, en el plazo de seis meses desde el primer acuerdo adoptado por alguna de las corporaciones locales interesadas.

Constituidas las corporaciones locales, el 30 de abril de 1979, Ambrosio Calzada, alcalde de Cabezón de la Sal, hace efectivo el Compromiso Autonómico y propone que ese ayuntamiento solicite la autonomía "por considerar que la facultad de autogobierno regional ha de servir para potenciar y promover, en todos sus aspectos, el desarrollo de Cantabria". Comienza así el proceso administrativo para solicitar la Autonomía.

A lo largo de los meses siguientes se van sumando ayuntamientos a la petición. Se puede ver aquí el proceso completo de la adopción de los acuerdos.

Por fin, el 22 de junio la Diputación Provincial, de forma unánime, votará a favor ondeando en su sede, desde ese día, la bandera de Cantabria. La respuesta al proceso abierto en Cabezón de la Sal ha sido vertiginosa: en apenas dos meses se adhirieron cerca de ochenta municipios que suponían en torno al 95% del censo electoral. Las cifras rebajaban notablemente la exigencia constitucional.

A partir de ese momento se inicia un camino que pasa por los siguientes hitos hasta la aprobación del Estatuto:
 
  • 10 de septiembre de 1979. Se constituye la Asamblea Mixta de Diputados Provinciales y Parlamentarios.
  • 19 de septiembre de 1979. La Asamblea presenta las certificaciones de los Ayuntamientos donde se solicita la constitución de la Comunidad Autónoma de Cantabria.
  • 15 de octubre de 1979. Se reúne la Ponencia encargada de elaborar el borrador del Estatuto, formada por los siguientes miembros: por la UCD Leandro Valle, Mariano Linares, Ambrosio Calzada, Ciriaco Díaz, Alberto Cuartas y Alberto Mateo del Peral; por el PSOE Jaime Blanco, Mario García Oliva y Jesús Cabezón; por el PRC Estaban Solana.
  • 11 de febrero de 1980. Se publica en el Boletín Oficial de Santander el Anteproyecto de Estatuto.
  • 15 de abril de 1980. Se inician los debates sobre el texto con ciento diez enmiendas presentadas.
  • 2 de junio de 1980. Se aprueba el texto con diecinueve votos afirmativos (UCD) y doce negativos (PSOE y PRC).
  • 2 de julio de 1980. La Mesa del Congreso de los Diputados lo admite a trámite.
  • 30 de julio de 1980. El Estatuto se publica en el Boletín Oficial de las Cortes Generales.
  • 11 de diciembre de 1980. Se reúne por vez primera la Ponencia del Congreso, integrada por Alberto Cuartas, Justo de las Cuevas, Juan Rovira, Jaime Blanco, Gregorio Peces Barba, Jordi Solé Tura, Pedro Jover, Marcos Vizcaya, Manuel Fraga, Miquel Roca, Juan Carlos Aguilar e Hipólito Gómez de las Roces.
  • 15 de octubre de 1981. El Congreso de los Diputados aprueba el Estatuto con 235 votos favorables, 23 abstenciones y 2 en contra. A continuación, pasa al Senado.
  • 2 de diciembre de 1981. El Pleno del Senado aprueba el Estatuto con alguna modificación.
  • 15 de diciembre de 1981. El Congreso aprueba definitivamente el Estatuto a las 19 horas y 37 minutos, con doscientos cuarenta y nueve votos a favor, dos negativos, treinta y un abstenciones y un nulo.
  • 30 de diciembre de 1981. Es sancionado por S.M. el Rey Don Juan Carlos.
  • 11 de enero de 1982. El Boletín Oficial del Estado publica la Ley Orgánica que aprueba el Estatuto de Autonomía para Cantabria.
  • 1 de febrero de 1982. Entra en vigor el Estatuto. Cantabria ejerce ya como Comunidad Autónoma.


Cabe señalar que el Estatuto finalmente aprobado no respetó el texto elaborado en Cantabria, con algún recorte competencial y la inclusión de una posibilidad eliminar Cantabria como Autonomía con su integración en otro ente autonómico.